Audios internos, testimonios coincidentes y fuentes municipales anticipan cambios en la estructura del Ejecutivo de Alta Gracia. Agustín Saieg dejaría el área de Seguridad tras fuertes cruces internos, en un contexto marcado por vencimientos de contratos, telegramas y una reconfiguración de poder que se ejecutaría tras los principales eventos de febrero.
El clima interno dentro del Ejecutivo municipal de Alta Gracia atraviesa días de fuerte tensión, con versiones que ya no circulan solo en voz baja. Audios a los que accedió Suban El Volumen, sumados a fuentes municipales y políticas consultadas, permiten trazar un escenario de reordenamiento inminente, atravesado por conflictos, desgaste y decisiones que afectarían áreas sensibles.
En ese marco, Agustín Saieg dejaría de cumplir funciones como Subsecretario de Prevención y sería apartado del esquema de Seguridad. Según las fuentes, Saieg continuaría únicamente al frente de la Vinculación Ciudadana, concentrando tareas vinculadas a Participación Ciudadana y Centros Vecinales, un rol con menor peso operativo y sin manejo directo de recursos estratégicos.
Audios internos y críticas a la gestión
Los audios que circulan —atribuidos a personal con conocimiento del funcionamiento interno del Municipio— describen un malestar profundo puertas adentro. En ellos se escuchan críticas severas al desempeño de distintas áreas, referencias a ineficiencia, personal “sin funciones claras” y una estructura sobredimensionada que, según el relato, habría comenzado a ser ajustada.Si bien Saieg no es la voz que habla en los audios, su nombre aparece reiteradamente como parte de una disputa interna por áreas, poder de decisión y control político. Las fuentes coinciden en que el conflicto no es reciente y que la situación se volvió insostenible hacia finales de 2025.
Recortes, telegramas y contratos vencidos
Uno de los puntos más sensibles que emergen del material y de los testimonios es el envío masivo de telegramas por vencimiento de contratos, una situación que habría alcanzado a decenas de trabajadores municipales. Incluso, en los audios se menciona que personal externo, como carteros, habría advertido sobre la cantidad inusual de notificaciones entregadas.Este proceso de recorte contractual es leído por las fuentes como parte de una limpieza interna y de una reorganización del esquema de personal, que se profundizaría con los cambios en el gabinete. En ese contexto, también se menciona la posibilidad de reemplazos, desplazamientos y reasignaciones una vez que se oficialicen las nuevas conducciones.
Cruces políticos y disputa por áreas
Las versiones recogidas señalan que Saieg habría resistido su salida del área de Seguridad, proponiendo alternativas dentro del Ejecutivo. Sin embargo, siempre según fuentes consultadas, la decisión política ya estaría tomada y no habría margen para sostener su rol actual.En paralelo, aparece con fuerza el nombre de José María González, Secretario General y de Recursos Humanos, como una figura clave en el nuevo esquema. Las fuentes lo ubican como articulador central del reordenamiento, con capacidad de redefinir equipos, contratos y áreas, y con un estilo que anticipa mayor control interno y menor tolerancia a estructuras paralelas.
El calendario como factor político
Un dato no menor es el momento elegido para ejecutar los cambios. Según las fuentes, el reordenamiento se concretaría luego del Festival de Colectividades y de la procesión de la Virgen de Lourdes, dos eventos de enorme magnitud para la ciudad.Cada 11 de febrero, miles de fieles participan de la peregrinación y la misa central en el Santuario de la Virgen de Lourdes, con una procesión multitudinaria que comienza alrededor de las 18 horas en la Gruta. Por su impacto operativo, el Municipio suele extremar la coordinación en materia de prevención, tránsito y ordenamiento urbano.
En ese contexto, el Ejecutivo evitaría realizar cambios sensibles en Seguridad antes de estos eventos, para no asumir riesgos políticos ni operativos. Finalizado ese calendario, las fuentes aseguran que el reordenamiento avanzará sin mayores dilaciones.
Un cambio que abre interrogantes
Más allá de los nombres propios, el escenario abre preguntas de fondo:¿qué rumbo tomará la política de seguridad local?, ¿qué peso real tendrá la participación ciudadana en el nuevo esquema?, ¿los recortes y telegramas forman parte de un ajuste estructural más amplio?
Por ahora, no hubo comunicación oficial, pero dentro del Municipio el movimiento ya se da por hecho. Y, como suele ocurrir en estos casos, los audios, los silencios y los hechos empiezan a decir más que los anuncios formales.