La purga celestial: Karina Milei deja afuera a Caputo y sus fuerzas libertarias

El cierre de listas para las legislativas en Buenos Aires expuso la fractura interna en La Libertad Avanza. Karina Milei consolidó el poder del oficialismo partidario, dejando sin espacio a Santiago Caputo y su grupo Las Fuerzas del Cielo. Memes, silencios, tensiones y una cuenta borrada trazan el mapa del ocaso de una facción que hasta ayer era núcleo duro del mileísmo.

El 20 de julio de 2025, el cierre de listas para las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires dejó algo más que candidatos: selló una fractura expuesta en La Libertad Avanza (LLA), donde el peso de Karina Milei terminó por aplastar el intento de poder de Santiago Caputo y su tropa digital, Las Fuerzas del Cielo.

Karina, secretaria general de la Presidencia y presidenta del partido, lideró el armado junto a Sebastián Pareja y los Menem (Eduardo “Lule” y Martín), forjando una alianza con el PRO que distribuyó cargos, pero no concesiones internas. Caputo quedó fuera del armado, y su grupo fue marginado de las listas.

Los nombres de peso entre los excluidos no pasaron inadvertidos. Daniel Parisini, alias “El Gordo Dan”, Agustín Romo, Nahuel Sotelo, y otros miembros como Alejandro Álvarez o Lucas “Sagaz” Luna, no aparecieron en las nóminas, o fueron relegados a lugares marginales, como el quinto puesto de diputado provincial en la Tercera Sección.

A falta de declaraciones, los silencios dijeron mucho. Parisini no habló, Romo dejó de postear, y la cuenta de X atribuida a Caputo, @MileiLibertador, desapareció de la red social en plena madrugada. En ese mismo momento, las redes se inundaron de memes y burlas: desde imágenes de “El Gordo Dan” escondido en un tanque hasta paralelismos con la expulsión de Montoneros de Plaza de Mayo.

Caputo, arquitecto de buena parte de la estrategia digital de Milei, ni siquiera fue convocado a la mesa de negociaciones. Según La Política Online, intentó sin éxito interceder con el propio presidente, quien prefirió asistir a una ópera en vez de mediar. Mientras tanto, la estructura partidaria se alineó detrás de Karina Milei, consolidando un «karinismo» cada vez más vertical.

Las razones del apartamiento parecen múltiples: tensiones acumuladas, un intento de “depuración estética” de la fuerza y posturas extremas en el discurso de algunos referentes. Parisini, por ejemplo, fue denunciado por vincular la homosexualidad con la pedofilia y difundir contenidos falsos, como recordó Chequeado.

Además, el grupo Las Fuerzas del Cielo —presentado en sociedad en noviembre de 2024— siempre incomodó por su tono y estilo. Romo, sin títulos universitarios y sobrino de “Palito” Ortega, fue jefe de bloque LLA, mientras Sotelo intentó declarar ciudadano ilustre a Jorge Roberto Irazábal, líder de una secta revisionista.

Según Tiempo Argentino, la ruptura entre Karina y Caputo es irreversible. Ya en el pasado, se denunció que la Casa Rosada fue “militarizada” para limitar el acceso al despacho de Caputo. Y aunque Guillermo Francos, jefe de Gabinete, reconoció “diferencias”, evitó profundizar.

Mientras tanto, Javier Milei eligió no intervenir públicamente, tuiteando en tono electoral: “Kirchnerismo o Libertad, Statu quo o Cambio, Pobreza o Progreso”. La omisión fue leída como validación del rumbo impuesto por su hermana.

De cara a la campaña, el foco estará en el «sello LLA» y la seguridad, con Maximiliano Bondarenko como figura en la Tercera Sección, según Infobae. Pero la ausencia de Caputo y su ejército digital puede resentir la potencia comunicacional del mileísmo.

¿Es el fin de Las Fuerzas del Cielo o apenas una reconfiguración? Por ahora, lo cierto es que el poder interno tiene una nueva dueña: Karina Milei.

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